En los últimos días ha recrudecido la violencia y se han registrado episodios con decenas de muertos en cada uno de ellos. Un atentado con coche bomba dejó un saldo de al menos 35 muertos y más de 240 heridosAtaques aéreos, misiles lanzados desde tierra, explosiones de coches bomba e innumerables balazos producto de enfrentamientos callejeros siguen siendo el escenario más frecuente en las ciudades sirias, en las que los rebeldes luchan desde marzo de 2011 contra el régimen del presidente Bachar al Asad. El resultado: destrucción, escombros, muertos, funerales y llantos por doquier.En los últimos días ha recrudecido la violencia y se han registrado episodios con decenas de muertos en cada uno de ellos, con el corolario ayer de una explosión en Damasco que dejó un tendal de muertos y múltiples heridos.La pulseada infructuosa entre ambos bandos, con intereses políticos internos y también con los que llegan desde el exterior, con apoyos cuestionados por la comunidad mundial, no hacen otra cosa que prolongar los combates, dilatar las soluciones y sumir a Siria y sus habitantes pacíficos (que los hay) en una “tragedia humanitaria”, tal como alertó la titular de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Valerie Amos.La jerarca internacional sostuvo que la violencia en Siria está causando una destrucción generalizada y un impacto devastador sobre su población. “Tenemos una tragedia humanitaria ante nosotros que solo podrá ser resuelta por medios políticos”, dijo Amos al participar en Ginebra en un foro sobre la situación en ese país árabe, según informa el sitio web de la agencia de la ONU para los refugiados, Acnur. Amos agregó que el número de personas que precisan asistencia se ha multiplicado por cuatro desde junio de 2012.Ayer, un atentado con coche bomba perpetrado por un supuesto suicida en el centro de Damasco dejó al menos 35 personas muertas y más de 240 heridas, muchas de ellas en estado grave, por lo que seguramente aumente hora tras hora la cifra de fallecidos.La explosión se registró en la plaza Shahbandar, cerca de una sede del partido gubernamental Baaz, en el barrio de Al Mazra y también de la embajada de Rusia en la capital siria.Entre los heridos figuran estudiantes y otros civiles que se encontraban en ese momento en esa zona densamente poblada.El coche bomba, próximo también a una escuela y a una estación de autobuses, produjo grandes daños materiales y decenas de vehículos en las proximidades resultaron calcinados.La agencia oficial de noticias Sana atribuyó la acción a grupos “terroristas”, como denomina el régimen sirio a los rebeldes que combaten contra Al Asad.Ademas de esa explosión, dos proyectiles de mortero impactaron ayer contra la sede del Estado Mayor de la Defensa y de la Comandancia General del Ejército en la céntrica plaza de los Omeya, aunque sin causar víctimas mortales.La sede militar se encuentra en proceso de restauración tras haber sido objetivo de dos ataques en setiembre del año pasado.Otros dos coches bomba estallaron en el suburbio damasceno de Barze, cerca de edificios de seguridad.Estos ataques se produjeron después de que en los últimos días varios proyectiles impactaran en la capital contra la ciudad deportiva de Tishrin, lo que causó la muerte de un futbolista, y junto a uno de los palacios presidenciales de Al Asad.Pero esta última escalada de atentados se inició el martes, cuando un ataque con cohetes del Ejército sirio en un distrito controlado por rebeldes en la ciudad de Alepo dejó al menos a 20 personas muertas, según dijeron activistas opositores.El misil fue identificado por sus restos como un cohete tipo Scud, que fuerzas del gobierno han utilizado cada vez más en áreas controladas por la oposición en las provincias de Alepo y de Deir a-Zor en el este del país.Siria ha estado convulsionada por un levantamiento y una guerra civil durante casi dos años y se estima que 70 mil personas han muerto, mientras que investigadores de Naciones Unidas sostienen que ambas facciones cometieron crímenes de guerra, incluidos ataques deliberados contra civiles.DiplomaciaEn el plano internacional, un funcionario ruso dijo el martes que Moscú, un aliado de Damasco desde hace mucho tiempo, no respaldaría los pedidos de los investigadores de la ONU para que algunos líderes sirios sean llevados ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.Moscú ha bloqueado tres resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que podrían haber incrementado la presión sobre Al Asad.El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Gennady Gatilov, dijo en una conferencia de prensa que el reporte de la ONU, que acusa a líderes militares y rebeldes de aterrorizar a civiles, “no es el camino a seguir (porque) en este momento sería poco constructivo e inadecuado”.
Sucesión de matanzas agudiza “tragedia humanitaria” siria
26/Feb/2013
El Observador, Uruguay